Archivos Mensuales: noviembre 2018

El aula se llena de ciencia: Arrancamos la experimentación.

Durante esta semana hemos estado trabajando el método científico, y sus aplicaciones, para demostrar algunas afirmaciones que los alumnos y alumnas daban por buenas sin ser capaces de demostrarlas empíricamente. Hemos aprendido cómo hacer ciencia empezando por interiorizar cuáles son los pasos para llevar a cabo un experimento correctamente.

Teniendo en cuenta que estamos tratando de averiguar qué plantas son más adecuadas para atraer más biodiversidad de aves a Valderrubio, estaba claro que la cosa iba a ir de plantas…

La verdad es que el reto era complicado ¿Cómo demostraríais con un experimento que las plantas respiran?

Ha sido un hilo precioso del que ir tirando, y me he emocionado al ver las caras de sorpresa y satisfacción cuando los peques iban desenredando la madeja de pistas que ellos mismos iban generando. Empezamos analizando una aparente contradicción entre estas dos afirmaciones que ellos y ellas dijeron:

  • Las plantas no se pueden meter en una habitación por la noche porque “chupan” el oxígeno y te puedes morir” 
  • Las plantas expulsan oxígeno, por eso las llaman el pulmón verde del planeta.

Pues a partir de estos interrogantes, se empezaron a generar hipótesis para diseñar un experimento que demostrara que, efectivamente, las plantas respiran. Después de mucho dialogar, llegaron a una primera formulación del experimento:

  • Si metemos un ser vivo en un sitio cerrado, sin luz y con muchas plantas, acaba muriendo.

Podía sonar un poco disparatado y un mucho insensible (jajaja), pero la verdad es que era un diseño bastante bueno. Así que empezamos a pulirlo, y a matizar algunos aspectos (especialmente lo del ser vivo), y conseguimos llegar a plantear un experimento muy sencillo que nos permitiese demostrar que las plantas respiran. Os dejamos algunas fotos de nuestros primeros pasos como científicos y científicas. ¡Nos mola la ciencia!

Aquí os dejamos, también, un enlace de los fundamentos de nuestro experimento para que sepáis qué ha sido lo que hemos hecho.

http://www.csicenlaescuela.csic.es/proyectos/moleculas/experiencias/buenavista/bvista5.htm

 

 

 

 

Anuncios

Explorando el entorno: ¡De ruta por el pueblo para crear un bosque de otoño!

Después de tanto investigar, ya tenemos claro qué tipo de árboles necesitamos plantar en nuestra localidad para atraer a las aves más comunes de esta zona. Ahora toca salir de ruta para decidir cuál es la ubicación más apropiada para colocar los árboles. Era necesario localizar primero las diferentes rutas que teníamos que recorrer para llegar a las zonas verdes de Valderrubio. Aprovechando el área de matemáticas, aprendimos a usar Google Maps y pudimos hacer diferentes rutas para llegar a los lugares que nos interesaban. De paso, echamos un vistacillo a nuestras casas porque teníamos muchísima curiosidad por verlas con los ojos del satélite 😉

En fin, que una vez diseñamos las rutas, las trasladamos a un plano de la localidad para podernos orientar y llegar a los 5 grandes puntos verdes en los que podríamos plantar nuestro bosque de otoño.

Durante nuestro recorrido teníamos que ir priorizando los criterios que debíamos seguir para seleccionar los puntos más apropiados para plantar (usamos para ello, los consejos de la SEO).  Para tomar decisiones con buen criterio, nos acompañó durante parte de nuestro recorrido, el señor encargado de las zonas verdes de nuestra localidad. Su asesoramiento nos fue muy útil en todo momento.

Finalmente, después de tener en cuenta todo lo que habíamos visto y analizando las diferentes opciones, decidimos que el lugar ideal para nuestro bosque de otoño será…. ¡El parque periurbano! Allí plantaremos diferentes tipos de árboles, adecuados para las aves de la zona:  Granado, Madroño, Nogal, Zarzamora… De paso, ya que estábamos allí, aprendimos a medir árboles con un lápiz 🙂

Ya falta menos para crear una segunda primavera para nuestras aves. ¡Tenemos muchas ganas!